jueves, 22 de noviembre de 2012

No me gustaría despedirme de mi niña interior

Ahora se el porque de no jurar, cuando era niña me jure a mi misma nunca crecer, nunca ser como los adultos, no preocuparme por cosas de grandes, cosas que para mi edad no tenían ninguna importancia.

Debes en cuando recuerdo mi niñez, no siempre, pero, cuando lo hago siento como si en el camino hubiera perdido gran parte de mi.
¿Qué me paso? ¿en que momento deje de salir a jugar?, ¿en que momento deje mi bicicleta olvidada? ¿en que momento decidí que las muñecas ya no eran mas divertidas? ¿en que momento deje de ver los programas infantiles que tanto me gustaban? ¿en que momento abandone a la niña? ¿en que momento la perdí? 


No se cual fue el momento exacto en el que empece a cambiar, pero lo que si se es que hoy en día comienzo a extrañar esa parte de mi, jamas fue mi intención dejar todo eso atrás  aunque, se que fue necesario, me siento rara al ver lo que era y lo que soy ahora.
Tengo que aclarar que disfrute mucho mi infancia, creo que si mis juguetes hablaran, dirían que les di una buena vida y  parte de mi tiempo e imaginación. 

No me gustaría despedirme de mi niña interior, porque tal vez al momento de hacerlo me de cuenta que ella ya no esta aquí, que ya hace tiempo que se marcho. Pero si me gustaría guardar todos esos recuerdos de como jugaba a ser grande, de como lloraba cuando me caía y como me consolaban, de como me vestían  me peinaban, lo que me gustaba comer, lo que gustaba ver, con los que me gustaba estar, las canciones que escuchaba. Todo eso guardarlo y eso si nunca dejarlo ir, ya que es lo único que queda de esa niña.