La
industria editorial tal y como su nombre nos dice trata de la producción de
libros, revistas y periódicos en el mundo. El desarrollo de los países siempre va
muy de la mano con la exportación o importación de libros y si nos vamos a las
gráficas nos damos cuenta que este es un dato totalmente cierto países como
Reino Unido, Estados Unidos y China ocupan el primero lugar de participación
mundial de exportaciones de libros en cambio países latinoamericanos ocupan los
últimos lugares de las listas.
Y
los números no solo nos muestran los ingresos económicos que tiene cada país en
la industria editorial si no que de cierto modo los países que más generan
libros son los que tienen los estudiantes más destacados a nivel mundial o se
encuentran más desarrollados tecnológica y culturalmente.
Buscando
un poco encontré que la industria editorial genera 330 millones de libros al
año solo en México, pero la mayoría son escolares.
La
lectura en los jóvenes es un hábito que a mi parecer no debe empezar por la
escuela si no en casa así nos sería más fácil leer todos esos libros que te
encargan en la escuela. No suena lógico que un niño de secundaria al cual le
encargan leer de la nada el libro de Don Quijote De La Mancha lo entienda si
anteriormente este no había leído jamás un libro y por increíble que parezca
esta es la realidad de muchos jóvenes en países latinoamericanos. Los países
desarrollados inculcan la lectura desde muy temprana edad, así cuando ellos
llegan a la primaria ya habrán leído Don Quijote e incluso lo habrían comprendido.
El desagrado de la lectura que tienen muchos de los jóvenes es debido a que
siempre fue visto como una obligación para pasar las materias y no para pasar un
buen rato.
Lo
ideal sería que ellos mismos descubran los libros pero claro ponerlos a su
alcance.
En
México las campañas en pro a la lectura si existen y son muy buenas, y si van
enfocadas a todos, un ejemplo seria el proyecto “imaginantes” eran pequeños
comerciales que salían en el canal de las estrellas y prácticamente era un
señor citando a un autor al azar y mientras él hablaba aparecían bellos dibujos
que complementaban la imagen de lo que narraba, creo que aun salen pero no con
tanta frecuencia como antes y lo que hacían estos comerciales es que te
invitaban no a leer o a tomar un libro, si no abrir tu imaginación y creer
nuevos mundos, ya que es lo que se ha perdido mucho en nuestro país es el leer
por gusto para transportarnos a otras épocas y lugares y no a leer por
obligación y no entender nada y quedarnos igual o incluso peor que como
empezamos.
Existen
obviamente más campañas pero no han tenido el alcance que deberían de tener, no
vemos las calles con publicidad pro lectura y si acaso existe no la leemos.
Además,
al tiempo que la industria editorial en México produce 330 millones de libros
al año enfrenta un gran problema: la piratería, que tan sólo en un año registro
90 millones de descargas ilegales en 2013, eso hace dos años hoy en día lo más
seguro es que las cifras hayan aumentado.
Tenemos
una escases de bibliotecas, y por ende un escases de conocimiento, las
editoriales en Latinoamérica son muy pocas y además hoy en día están teniendo
un declive ya que si los jóvenes eligen leer tan siquiera novelas acerca de
vampiros o historias fantásticas (lo cual no tiene nada de malo) eligen hacerlo
de manera digital y muchas veces descargarlo de manera ilegal.
Y pareciera que ya tenemos
tiempo viviendo con las tecnologías pero las leyes aún no se acoplan bien a los
derechos de autor y contenido ilegal y no existe forma de castigar a los
responsables, y si es cierto que se han
creado leyes con el tiempo, pero no hablamos de una persona solamente si no de
millones y será un poco difícil encontrar y castigar a cada una ya que internet
no tiene fronteras y los responsables podrían encontrarse en cualquier parte
del mundo.
La industria editorial
define mucho de los países económica y culturalmente y como nos dimos cuenta
dependiendo los libros que un país lea
será el desarrollo que tenga. Como es posible que México tenga un presidente
cuyo libro favorito sea la biblia y que de seguro ni siquiera se ha tomado la
molestia de leer, todo va ligado a la
lectura ya que el conocimiento lo tenemos ahí solo es cuestión de tener la
iniciativa de empezar incluso con lo más mínimo y poco a poco ir subiendo el
nivel y conforme crezca nuestro nivel cultural personal aumentara el de nuestro
país.
Bibliografías:
Libro comunicación
organización pag 89, la industria editorial
Revista Forbes, industria
editorial ¿negocio envuelto en la miseria?
Serescritor.com, la
industria editorial a debate
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